Para lograr una convivencia sana en cualquier escuela es importante:
Conocer las características del entorno donde se desarrolla el alumnado para hacer frente a los factores de riesgo individuales y adoptar medidas encaminadas a fomentar actitudes y comportamientos saludables en los niños y los jóvenes durante su desarrollo.
Influir en las relaciones personales más cercanas entre el alumnado y trabajar para crear entornos escolares saludables.
Vigilar los espacios de las escuelas y tomar medidas encaminadas a hacer frente a los problemas que pueden conducir a la violencia, así como sensibilizar a los adultos y alumnado sobre la importancia de una actuación comunitaria para la contribución a una convivencia sana y pacífica.
Hacer frente a las desigualdades entre los sexos y a las actitudes que se adopta en la prácticas escolares para detener la reproducción o producción de estereotipos de género.
Desde la escuela contribuir para lograr una convivencia sana:
Parte fundamental en una convivencia Escolar Sana y Pacífica tiene que ver con la calidad de las relaciones entre estudiantes y adultos, así como de la alianza entre la figura educativa del supervisor, directores, docentes, madres, padres, abuelos y tutores con el fin de para cuidar, proteger y formar a niñas, niños y adolescentes en un espacio libre de violencia enalteciendo el respeto a los Derechos Humanos. Para lograr una convivencia Sana y Pacífica, se hace necesaria la responsabilidad entre la escuela y los sectores de gobierno para los apoyos que garanticen ambientes protectores para el alumnado que transita por la Educación Básica.


